CARREIRA POPULAR DE MEAÑO
La Carreira Popular de Meaño nació en 1985 en el seno de un colectivo de jóvenes metidos de lleno en una organización de actividades culturales y deportivas, que contribuirán a despertar un mayor dinamismo social en la propia localidad de Meaño. Ese colectivo se agrupaba en torno a una entidad no legalizada, que era la S. C. D. Meaño, integrada de aquella por cerca de 25 personas que organizaba festivales, teatro, conferencias, etc., y que en la primavera de 1985 decidió poner en práctica un nuevo proyecto: la Carreira Popular de Meaño.
Primeros años
La
primera edición de la Carreira se celebró el primer domingo de mayo del año
1985,
para hacerña coincidir con la fiesta de la Inmaculada Concepción que Meaño celebraba
en esa jornada. Con un presupuesto que rondaba apenas 80.000 pesetas logró congregar,
de aquella, a unos 80 corredores. El circuito era distinto al actual y más corto (en
torno a los 4 kms.), con meta mismo delante del Concello, a la que se llegaba bajando
desde la de Otero por la carretera local PO-303. La buena acogida, con presencia incluida
de varios atletas veteranos venidos de otros ayuntamientos, animó a la organización a
repetir la experiencia el año siguiente, buscando ya institucionalizar la prueba.
En la
segunda edición (1986) la carrera cambió de fecha y se celebró el segundo
domingo de septiembre, en coincidencia con la fiesta de la Virxe dos
Miragres, patrona del
Concello. El cambio obedecía a la posibilidad de contar con mejor tiempo en esas fechas
y aprovechar, además, el período de vacaciones de verano de los miembros de la
organización, en buena parte estudicantes entonces, para preparar mejor los
pormenores de la prueba. También se modificó el circuito, que se alargó para la ocasión
hasta los 5 Km e que ya se adentraba en Paradela desde Meaño para luego subir
hacia Galiñáns y tener la meta delante del Concello, viniende desde Simes por la carretera loca PO-303. Participaron cerca de un centenar de atletas. La prueba resultó un fracaso
organizativo: llovió a mares y el coche que servía de guía en cabeza de pelotón
equivocó el recorrido en la mitad, obligando a detener la carrera, volver a la zona
de meta y dar una segunda salida.
Amigos de la Carreira
Fue
precisamente ese fracaso el que espoleó a los miembros de la organización para
mejorar y “profesionalizarse” al máximo cara la edición del 86. Por ese año
había desaparecido aquel embrión de entidad que pretendía ser la S.C.D. Meaño, pero
la Carreira sobrevivió gracias a alguna de aquella gente que se mantuvo y que
firmó esos años bajo el nombre de “Amigos da Carreira”. Se empezaron a
visitar outras pruebas para aprender de su organización, se trabajó con mayor
antelación, se divulgó con más publicidad, se estudiaron los elementos que se
iban a poner en práctica..., todo para no repetir el fracaso del año anterior.
Se adoptó, ya en aquella edición, un circuito muy semejante al actual. Era la época
de las reuniones nocturnas en la terraza del Bar Solla, a falta de local propio.
Involucrados en aquella organización estaban Xosé Antonio Viéitez, Tino Hermida,
Rafael Vidal, Guillermo Rodríguez, Antonio Reboredo y Baldomero Torres. El buen
trabajo trajo consigo un éxito pleno en aquella tercera edición, que dejó
contentos a todos.
Atletas de primera línea
Las
ediciones siguientes acabaron por consolidar la Carreira. Se continuón profundizando
en la línea de “profesionalización”, se incrementaron las categorías,
se adoptó el circuito actual (6,5 kms.) en 1987, etc. A finales de los años 80 la
organización se estabiliza al conformarse la raiz del colectivo organizador, la
Asociación Cultural e Deportiva GAM (Grupo de Amigo de Meaño). Esto dió un
nuevo brío a la Carreira que, aupada por el mayor número de socios involucrados
en la organziación, buscó pronto nuevas metas. Se acordó conceder premios en
metálico a los primeros clasificados y establecer trofeos de plata para las
categorías superiores. Incluso se formó una comisión, con Guillermo Rodríguez
al frente, para entrenar por las noches en un intento de animar a las gentes de Meaño
a participar en la Carreira. Todo en un intento por ganar en participación, y
contar incluso con algunos corredores de alto nivel, con lo que la Carreira ganaría
en todos los aspectos. La necesidad de incrementar presupuesto hizo que a inicios
de los 90 la organización empezara a construir y pintar en locales propios vallas
publicitarias de las firmas que decidían contratar publicidad estática para el día
de la Carrreira. Esto, más la ayuda firme del Concello, hizo que el presupuesto creciera
hasta las 900.000 de las antiguas pesetas, e la participación alcanzó los 325-360 atletas
procedentes de las cuatro provincias gallegas (con presencia en Meaño de 30
municipios) e incluso norte de Portugal (1992). Empezaban a desembarcar en Meaño
atletas de gran nivel, muchos de los cuales inscribieron su nombre como vencedores:
Carlos de la Torre, Alexandre Gómez, Serafín Portela, Elisardo de la Torrre,
Anne Middle, Alcira Lario, Solead Castro, Esther Pedrosa, etc.
Homenaje a Rosales
En la
duodécima edición (1996) la Carreira vivió otro salto decisivo. La organización
decide hacer de esa edición un homenaje al campeón del mundo de marathón en
categoría de veteranos, Manuel Rosales, por su fidelidad para con esta prueba
desde los primeiros años. A instancias de la asociación GAM el Concello acuerda la
concesión de la insignia de plata al atleta marinense, quien a su vez donaba, en el
momento de recogerla en el mismo día de la Carreira en Meaño, la medalla de oro que
ganara en el Campeonato del Mundo de Maratthón celebrado Birmingham (Inglaterra)
en el año 91. Fue un año decisivo: la Carreira superó los 400 participantes, ganaba
Elisado de la Torre y la prueba se consolidaba como una de las grandes de Galicia.
Concello,
albariño e informática
La
organización seguía permaneciendo atenta para mantener elementos que funcionaban
ben y trabajaba desde la autocrítica para seguir incorporando mejoras.
Destacar en canto a esto que en 1997 se incorpora un programa informático
confeccionado por Santi Alfonso, programa que a partir de un sistema de dorsales
propios provistos de un código de barras asimila, a través de un lector, los datos de
cada corredor en el momento de su entrada en meta. Este sistema, vigente desde
entonces, permite confeccionar en pocos minutos una clasificación exacta, y por tempo real,
de cada categoría, circuito ou general, ademáis de minimizar la posibilidad de errores en la asignación de los premios. Mencionar también la colaboración
que presta desde 2007 la firma Albariño Rosalía de Castro, que da desde entonces nombre a la
prueba como “Gran Premio Albariño Rosalía de Castro”, consistente en la entrega a los
ganadores,
tanto masculino como femenino, del equivalente a su peso en botellas de este
prestigioso Rías Baixas.
En los últimos años el presupuesto de la Carreira Popular ronda la cifra de 7.212 euros, o 1.200.000 de las antiguas pesetas. La participación se mueve en torno a los 430-514 atletas. Atletas que como García Gendra, Carlos Adán, Jesús de la Fuente, Manuel Pena, Pedro Nimo, María Abel, Fátima Paz, Griselda González, Mª Jesús Gestido o Leonor Carneiro inscribieron su nombre como vencedores en estas últimas ediciones. El récord de la prueba en el circuito de 6,5 kms. está, desde el 2001, en poder de Jesús de la Fuente (Santiago) con un tiempo de 18'02''.